historia de la educacion
istoria de la Educación
• De
1550 a
1700: En los primeros años de poblamiento del actual territorio
argentino, la educación estuvo centrada en la escolaridad primaria a cargo de
las órdenes religiosas (franciscanos, dominicos y más tarde, jesuitas) y basada
en la evangelización y en el uso del idioma español con carácter obligatorio.
Se cree que quizás haya sido durante la gobernación de Hernando Arias de
Saavedra (Hernandarias) cuando se establecieron las primeras escuelas. En 1613
se fundó la primera universidad del país: la Universidad de
Córdoba, a manos de jesuitas y dominicos, sustentada en una concepción
filosófica aristotélico–tomista, proponiéndose como objetivos formar al alto
clero y a la burocracia colonial.
• De 1700–1800: La burguesía criolla adoptaba
los ideales de la
Ilustración. La educación se orientó hacia el comercio, la
marina, la agricultura y los oficios, con carácter práctico y utilitario.
Autores como Copérnico, Descartes o Newton no formaron parte del corpus de
textos universitarios.
• De 1800–1852: Lograda la emancipación y
ante la carencia de profesionales de la educación se implementó el sistema
lancasteriano (el Gral. San Martín fue uno de sus defensores) que, apoyándose
en alumnos monitores, intentaba compensar las desigualdades del simultaneísmo
en el aula. Se trataba, no obstante, de una educación memorística sustentada en
una férrea disciplina.
• De 1850–1880: La Constitución Nacional
de 1853 estableció el derecho a educar y enseñar como una responsabilidad
atribuida a los gobiernos provinciales. Uno de los pioneros en tal sentido fue
el gobierno de la Provincia
de Corrientes. Una ley de 1857 estableció como uno de los destinos de la renta
la fundación de escuelas. En esa dirección, se realizaron las primeras
experiencias en la Provincia
de Buenos Aires, que sancionó su Ley de Educación en 1875. Las bibliotecas
populares en tanto, cubrían la instrucción de las mujeres y fue Juana Manso la
primera Directora de una escuela mixta en Buenos Aires. En 1864, a instancias de Bartolomé
Mitre, se fundó el Colegio Nacional de Buenos Aires sobre la base del Libres
del Sur y con dependencia de la
Universidad, creada en 1821. Sobre este modelo institucional
crecieron otros colegios nacionales en Catamarca, Tucumán, Mendoza, San Juan y Salta.
Durante este período abrió sus puertas la Escuela Normal de
Paraná, paradigma del normalismo y, a instancias de Sarmiento, arribaron al
país 65 maestras estadounidenses que fueron afectadas a la formación de
docentes.
• De 1880–1910: La educación tuvo un papel
central en la constitución de la nación, considerada una condición esencial
para hacer del país una república. En ese marco se sancionó la Ley Nº1420 de educación
común, estableciendo su carácter obligatorio, estatal, laico y graduado. Sin
embargo, este impulso del Estado a la educación pública universal entró pronto
en contradicción con el sistema político restrictivo. Las consecuencias de esta
tensión estallaron en las primeras décadas del siglo XX, cuando los nuevos
sectores medios en expansión pusieron fin al régimen conservador.
• De 1910–1930: En las primeras décadas del
siglo XX, la población escolar se duplicó, alcanzando prácticamente al 70% de
los niños de edad entre 6 y 13 años. Hacia 1910, en el marco de los festejos
del centenario, se profundizaron los contenidos patrióticos a fin de consolidar
una concepción unificadora de la identidad nacional. En esta línea de acción,
se había sancionado la Ley
Láinez que señalaba claramente el influjo del estado nacional
en los sistemas educativos provinciales. Por otra parte, en la universidad tuvo
lugar una profunda democratización en los claustros, a través de la Reforma Universitaria
de 1918. Paralelamente, la discusión sobre la reforma en la enseñanza media
entre 1916 y 1917, giró en torno al proceso de ampliación política
• De 1930–1955: El peronismo resignificó
socialmente la infancia. Se redactaron nuevos programas educativos y se
impusieron celebraciones y conmemoraciones a tono con el enaltecimiento de la
figura de la pareja presidencial. En el país la ampliación del consumo y la
vigencia de los derechos sociales repercutieron en la extensión de la matrícula
educativa.
• De 1955
a la actualidad: Con el desarrollismo se
fortalecieron las escuelas técnicas y se dio un proceso de sistematización de
la enseñanza media. A partir de los comienzos de los años 60 comenzaron a
soplar aires de renovación en las aulas: surgieron los cuestionamientos y
empezó a fortalecerse la opción de la educación problematizadora al influjo de
Paulo Freire y las nuevas corrientes pedagógicas. Las interrupciones
democráticas (1966–1973 y 1976–1983) asestaron duros golpes a la educación
argentina, cercenando la libertad de cátedra y postulando la selección de
contenidos fundamentalistas y obsoletos. Dos hechos trágicos: La noche
de los bastones largos – que significó un duro revés para la
universidad pública– y La
Noche de los lápices – salvaje
golpe a la participación estudiantil secundaria– lo ilustran tristemente. El
retorno a la democracia permitió cambios y transformaciones que aún hoy
continúan en implementación y evaluación permanente.



